Consejos para cuando adquirimos alimentos...
Un manejo adecuado para la compra de alimentos

 
 
 
Medidas útiles para la compra de alimentos
 
Para estar prevenidos de una posible intoxicación causada por las enfermedades que son transmitidas por el consumo de alimentos en mal estado, es recomendable que no se adquieran productos carentes de etiquetas, sin fecha de elaboración o vencimiento, con etiquetas superpuestas o sucias, productos con aptitud vencida, latas abolladas, oxidadas, frascos con fisuras o tapas flojas.
 
Sobre la fecha de vencimiento del producto puede agregarse que su ubicación en el envase debe estar en una parte que no se rompa al abrirlo. Siempre hay que tener en cuenta cuándo se va consumir el alimento. Por ejemplo, si en un saché de mayonesa dice que vence el 24 de diciembre, no debe ser consumido después de ese día. En cambio, si en una caja de polvo para flan aparece la expresión “consumir preferentemente antes de”, se puede comer luego de esa fecha porque no hay peligro de intoxicación, aunque sí comenzará a perder sus cualidades alimentarias. También sucede que a veces, algunos productos ofrecen en sus envases la fecha de vencimiento que indican sólo el día y el mes, en este caso se trata de los productos que no se conservan más de tres meses; en el caso de que permanezcan aptos para el consumo por más tiempo, debe estar indicado el año de su vencimiento.

Para realizar un efectivo control de la calidad que ofrece un producto alimentario envasado, debe tener impresas las siguientes indicaciones: en su envase debe estar indicada su denominación (“Yogur XX bajas calorías”) y la lista de ingredientes que lo componen. Es crucial para la inocuidad del alimento, revisar que el envase no presente roturas o abolladuras, ya que pueden afectar la conservación de su contenido.

En la etiqueta de los productos alimenticios debe estar indicado el país de origen donde fue producido el alimento, ya que de esa manera se individualizan los alimentos importados que pueden transmitir enfermedades. Como por ejemplo, cuando en ciertos lugares se denuncia la aparición de “marea roja” que afecta a los mariscos y a los distintos frutos de mar. La información debe figurar en el idioma del país que vende ese alimento proveniente del exterior, incluso puede ir en una etiqueta adherida al envase. Además, deben figurar las condiciones de conservación, acerca de si el alimento debe ser refrigerado, congelado o puede estar almacenado en ambientes secos.

Otro dato para tener en cuenta, es la identificación del lote, que indica la partida de elaboración a la que corresponde el alimento. Es muy útil porque permite identificar todos los productos que se elaboraron en un mismo momento y en iguales condiciones; y si la partida sufrió alguna alteración y hay que sacarla de la venta, esa mercadería se podrá detectar rápidamente.

Es aconsejable dejar para el último momento de las compras, la adquisición de los productos perecederos, tales como helados, leche, yogures, etc. ya que si llevan mucho tiempo fuera de los refrigeradores –recorriendo el establecimiento- pueden perder la cadena de frío. Por eso, los últimos productos que deben retirarse del establecimiento son aquellos que están congelados en los freezers. Las condiciones de conservación de estos productos en las góndolas o en los refrigeradores, y en los hogares deben ser: 5 grados en los alimentos refrigerados, y menos 12 o menos 18 grados bajo cero en los que se guardan congelados.

Asegúrese de que cada paquete de los alimentos que se venden congelados sean envueltos individualmente para evitar que tenga contacto con aquellos productos que pueden desprender jugos o sangre (en el caso de las carnes, por ejemplo). Es importante que el empaque se encuentre bien sellado y esté frío al tocarlo.

Para la conservación de los alimentos perecederos en los hogares, es conveniente usar el congelado rápido (temperatura de 18 grados bajo cero en un tiempo de 4 horas) que evitará el deterioro de nutrientes y vitaminas. El descongelado debe realizarse dentro del refrigerador o en otro caso, en el horno microondas. Nunca deben exponerse los productos congelados a temperatura ambiente. Para retirar los alimentos del refrigerador o el freezer es recomendable hacerlo de una sola vez, ya que se evita la pérdida de frío por las reiteradas aperturas de la heladera.

En los casos que compre alimentos preparados por el establecimiento (generalmente se ofrecen en los grandes supermercados), evite aquellos alimentos que contengan cualquier carne o mariscos a medio cocinar, o derivados del huevo (como los aderezos para ensaladas o algunos pescados como el sushi y el ceviche).

Para cuando corresponda (polvos para preparar postres, por ejemplo) es valiosa la información sobre el modo de preparación o el uso del alimento que se comercializa. Se pueden indicar brevemente una serie de pasos detallados en el envase –con gráficos explicativos- para ayudar al consumidor, a que prepare adecuadamente el alimento adquirido.

En los casos de los productos dietéticos o que son utilizados para regímenes especiales, constituye una obligación el aporte de la información nutricional en el envase de ese alimento.