Como evitar la diarrea
Consejos prácticos para evitar la diarrea

 
 
 
¿Qué es la diarrea ?
 
La diarrea es un trastorno digestivo que se manifiesta por la eliminación de deposiciones, con más frecuencia que lo que ocurre usualmente.
 
Así mismo, se define por un aumento en el volumen y/o la disminución de la consistencia de las materias fecales. La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que la diarrea se determina por la producción de tres o más deposiciones de consistencia disminuida, en 24 horas, o de al menos una con presencia de elementos anormales (por ejemplo: pus o sangre).

Las más frecuentes son de causa infecciosa (bacterias, virus o parásitos), aunque también se presentan mediante cuadros no infecciosos, como la intolerancia alimentaria, principalmente hacia hidratos de carbono, y proteínas. La diarrea infecciosa se origina por la multiplicación de microorganismos a nivel del tubo digestivo, los que actúan por mecanismos: invasivo, toxigénico, o mixto.

La diarrea se produce por la introducción de microbios en la boca de las personas. Estos gérmenes se propagan a través del agua, de los alimentos, de las manos, de los utensilios empleados para comer y beber, de las moscas y de la suciedad acumulada bajo las uñas. Para purificar el agua es preciso hervirla antes de su consumo, o purificarla con un agente desinfectante a base de cloro.

Puede manifestarse en forma abrupta o gradual en un lapso de 48 horas. Cuando el comienzo es brusco, en general sobreviene una etapa acelerada de decaimiento, pérdida del apetito, irritabilidad, y fiebre de grado variable. Luego, náuseas y vómitos, que a veces son muy frecuentes. Además, finalmente se altera el aspecto de las heces, que se presentan líquidas, pudiendo tener también secreciones visibles. Las personas que sufren estos síntomas pueden encontrarse pálidas, algo ojerosas, decaídas y con aumento de los ruidos intestinales, aunque algunas en cambio, pueden tener un aspecto saludable.

Una complicación frecuente, es la "deshidratación", sobre todo en niños pequeños, dado que tienen un mayor contenido de agua corporal. La mayoría de los casos se resuelve en una semana.